Home > Los Adventistas del Septimo Dia >
.
Que creen los Adventistas del Septimo Dia?
.

Como una iglesia Cristiana, los Adventistas del Séptimo Día son una comunidad basada en las creencias descritas por las Santas Escrituras. Los Adventistas describen estas creencias de la siguiente manera:


Dios quiere que lo conozca. 

El más grande deseo de Dios es ver su carácter reflejado en usted. Cuando usted lo pueda ver largamente notará que su amor es irresistible.
Para muchos, "ver a Dios claramente" significa ver el rostro de Dios. Sin embargo, la manera como El luce no es lo más importante. El ver y entender Su carácter es lo más relevante. Entre más lo entendemos, más hallaremos que Su amor es irresistible. Cuando comenzamos a experimentar Su amor, nuestras propias vidas adquieren más sentido.
Fundamentalmente, el carácter de Dios ha sido revelado en tres grandes eventos. El primero fue en la creación del hombre y la mujer --al haberles dado la libertad de escoger. El creó la ser humano con la capacidad de escoger amarlo o de odiarlo! La muerte de Jesucristo, el único Hijo de Dios, en la cruz como nuestro sustituto es el Segundo gran evento. En dicho acto El pagó la pena que merecemos por nuestras odiosas decisiones con respecto a Dios y sus designios. La muerte de Jesús nos garantiza el perdón por esas malas dicciones y nos permite pasar la eternidad con El. El tercer evento que confirma los primeros dos y llena todos los corazones con esperanza es la tumba vacía de Cristo! El está vivo, y vive para llenar nuestras vidas con Su amor!.
Juan, el discípulo de Jesús, dijo que si pudieran escribir todas las cosas hechas por Jesús, el mundo entero no las podría contener. Nuestro conocimiento de Dios nos ayuda a entender su amor, su carácter, y su gracia. Experimentar tal amor significa comenzar toda una vida llena de crecimiento y servicio. Tanto este conocimiento como esta experiencia nos da el poder para cumplir nuestra misión de contarle al mundo acerca de Su amor y de Su ofrecimiento de salvación.
Las Escrituras nos muestran cómo vivir.
Las Escrituras son un mapa de carreteras. La Biblia es la voz de Dios, hablándole personalmente de su amor hoy.
La Biblia nos muestra las indicaciones del Creador para nosotros, de la manera como un mapa detallado de carreteras nos muestra la rampa de salida que nos lleva directamente al cielo. También es muy parecida a un manual personal para una vida lista para ser vivida en el borde de la libertad.
Algunas veces Su voz nos habla a través de historias, tales como la de David y Goliat, Rut y Booz, la pequeña sierva de Naaman, Cristo en la cruz, y Pedro el pescador aprendiendo a cuidar ovejas. Algunas de estas historias nos enseñan cómo lidiar con los problemas que enfrentamos cada día. Otras nos llenan de esperanza y paz. Cada una de ellas es como una carta personal de Dios para usted.
Algunas porciones de las Escrituras son instrucciones directas y leyes de Dios tales como los Diez Mandamientos, registrados en Éxodo 20. Estas nos hablan más acerca de Dios y de lo que El espera de nosotros. Cuando la gente le pidió a Jesús que resumiera estos mandamientos, El se enfocó en la manera como el amor de Dios afecta la forma que que nosotros vivimos. "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, toda tu mente, y toda tu alma" El dijo. "Y amarás a tu prójimo como a ti mismo."
En otras páginas de la Biblia encontramos los consejos y el aliento divinos a través de parábolas, listas, promesas y advertencias. Asombrosamente, a pesar de que fuera escrita por muchos diferentes escritores a través de miles de años, la Biblia en cada página describe al mismo Dios de manera que podamos entender y aplicar sus enseñanzas en nuestras vidas hoy. Este libro siempre es la voz de Dios hablándole personalmente a todo aquel que desea leerlo y escucharlo.
Dios nos ama aun cuando decidamos rechazar Su amor. En estos tiempos El nos permite llevar la vida de la manera que queramos. Pero aún así El todavía está ahí, siempre listo para redimirnos de los resultados de nuestras decisiones.

Jesús nunca cambia. 

Jesús es aquel que nunca cambia en un universo que siempre lo está haciendo. Jesús es el Creador, Sustentador, Salvador, Amigo, Hijo de Dios, y Dios mismo!.
Todo en este mundo está siempre cambia do, aún nuestros mismos deseos, intereses, habilidades, y forma corporal. Pero Jesús? El es consistente. El siempre es el mismo. Sin ninguna duda, El siempre nos está sorprendiendo y tocando nuestras vidas de mil y diferentes maneras, pero Su carácter es inmutable. El es el Hijo de Dios, el Creador, nuestro Redentor y Amigo.
Jesús ha prometido ser y hacer todo, y aún más, en nuestro favor. Podemos confiar en Sus promesas ya que El es Dios. Cuando en la epístola a los Colosenses dice "y todas las cosas en él subsisten” (1:17 Reina Valaera de 1960) eso incluye todas las cosas en nuestras vidas. El nos mantiene intactos cuando el enemigo trata de hacernos caer. Los Adventistas del Séptimo Día creemos que Jesús es una de las tres personas de la Trinidad, las cuales son un solo Dios. La Biblia describe a Jesús, el Padre, y al Espíritu Santo como comprometidos en nuestro crecimiento como cristianos y en nuestra salvación como sus hijos. Ellos hicieron posible esta salvación cuando Jesús vino a Belén en la forma de un bebé. El vivió una vida perfecta de acuerdo a la voluntad de Dios y murió inocentemente por todos nuestros pecados. El fue puesto en una tumba prestada, pero El volvió a la vida tres días después. Ahora, El está intercediendo en nuestro favor en los cielos delante del Padre, preparando nuestra liberación del pecado y de la muerte.
Cuando todo parece estar saliendo mal, cuando se sienta completamente solo en el universo, Jesús está ahí, en medio de todo, ofreciéndonos paz y esperanza personal . Permítale entrar en su vida. El comenzará inmediatamente a “remodelar” lo que usted es y su manera de vivir. Jesús, de hecho, está ocupado en transformar a Sus seguidores en verdaderos representantes del carácter de Dios.
Contemplando a Jesús podremos llegar a entender el amor de Dios.
Lo que Dios quiere de usted.
El propósito de Dios para usted es que lleve una vida como la que El lleva! Dios lo ama, y quiere para usted la más alta cualidad de vida imaginable.
No, no una existencia de segunda categoría en cualquier rincón de la tierra, sino la más alta calidad de vida que se pueda imaginar, tanto agua como en la eternidad con El! Eso es lo que Dios quiere que tengamos. Lo mejor!
Esta es la razón por la cual El ha establecido una familia espiritual en la iglesia a la cual podemos pertenecer. Esta es la razón por la cual El nos ha dado dones y talentos espirituales, para que podamos vivir vidas en plenitud. Esta es la razón por la cual El, se preocupa por lo que hacemos, cuándo lo hacemos, y cómo nos relacionamos con El. Como un padre amoroso o un buen hermano mayor, se preocupa por el tipo de amistades que tenemos, y especialmente no nos quiere ver envueltos en ninguna cosa que nos cause daño o que nos destruya. El es alguien que le ama mucho y que siempre está cuidando de usted.
Cuando Dios lo diseñó, le incluyó talentos y habilidades especiales que le ayudarían a ser una persona única y valiosa. Estas habilidades podrían ser la de enseñar, su amor por otros.. Además de esos dones especiales que ha recibido de parte Dios, El también le ha provisto de toda la energía necesaria para ser usadas para el bien.
Por otro lado, la manera como Dios ve la muerte es parte de la calidad de vida que El ofrece. Para los ancianos de Cristo, la muerte no les infunde temor. Recuerda, Jesús venció la muerte en el Calvario y nos ha dado la liberación de la muerte. Por lo tanto, los cementerios están llenos de ancianos de Dios que “descansan pacíficamente hasta la resurrección”. Sí, ellos están muertos, pero la muerte no tiene poder sobre su futuro. Jesús vuelve para llevarlos a CASA junto con aquellos que aún viven y creen en El!. La muerte es como la promesa invernal de una futura primavera.
La fe Adventista del Séptimo día en el hoy y en el futuro proviene de ver esta vida cambiante con esperanza!
Porque el amor es la clave de Su carácter, Dios está profundamente agradecido. Mucho antes de que hayamos terminado de decirle gracias, El ya está muy ocupado en enviarnos más bendiciones. 

Dios le ama. 

El corazón de Dios es un lugar donde usted se puede sentir como en casa. Dios lo ama, y quiere pasar tiempo con usted personalmente, cara a cara, como dos amigos íntimos. Porque usted y Dios son amigos, ustedes podrán pasar el tiempo como dos amigos lo hacen. Cada mañana pueden compartir un saludo y un abrazo y discutir cómo enfrentar los días juntos. A través del día puede hablar con El acerca de cómo se siente. Se reirán juntos de las cosas divertidas que pasan y podrán compartir juntos sus tristezas y dolores. Es placentero ser amigo de Dios, sentirse confortable con la seguridad y tranquilidad que esta relación imparte. Puede confiar que El lo tratará bien, ya que El lo ama. El sábado, séptimo día de la semana, es una parte extra y especial de esta relación. La Biblia, desde el Génesis hasta el Apocalipsis, describen al séptimo día como un día que Dios ha separado para pasar en comunidad con Su pueblo. Dios ha designado a este día como “Sábado” o reposo y nos pide que lo pasemos con El. “Recuerda el día del sábado,” El dice, “santifícalo”. El Sábado es un día completo para profundizar nuestra relación con el Creador del Universo! UN DíA para permanecer juntos, Jesús con nosotros, y nosotros con Jesús.
Hay otra gran verdad acerca de nuestra relación con Dios. Esta no termina en el cementerio, ya que Dios está planeando un futuro hogar mejor que cualquier otro que hayamos soñado. Un futuro hogar lleno de ángeles, trompetas, Jesús, y resucitados! El le ha prometido a sus seguidores, los que han aceptado su oferta amorosa de un cambio de vida, llevarlos de esta tierra a Su hogar, a un lugar que El llama los cielos. Un lugar donde nuestra amistad seguirá creciendo por siempre, sin fin, gozosamente!
Dios tiene un álbum familiar y su foto está en él. Dios le ama y tiene un plan para su vida.
El amor de Dios es personal, y tiene que ver con usted.
Dios le hizo y tiene un plan muy especial para su vida. Este es un plan que le llenará de esperanza, amor, paz, y actividad. De hecho, cuando Cristo pagó la pena del pecado en la cruz, eso le dio a El el derecho de reclaimarle a usted como propio. Gracias a esto, usted puede experimentar Su amor y su salvación de precio incalculable de una manera libre, plena y sin límites.
A medida que pasamos las hojas del álbum divino, veremos fotos de todo tipo de personas: Nepaleses, Brazileños, Nigerianos, Yupiks, Alemanes, gente de toda nación, cultura, origen, género, color de pelo, y tamaño del pie. Ante los ojos de Dios todos somos "hijos del Rey" sin ninguna distinción!
La salvación? Dios nos limpia de todos nuestros pecados y nos llena con Su bondad. Nosotros no tenemos que hacer nada “bueno” como para que El nos acepte. Lo único que tenemos que hacer es aceptar Su promesa y permitirle que nos limpie de todo aquello que el enemigo ha dejado en nosotros. Entonces, comenzaremos a experimentar el poder transformador de Su amor. Todo esto es como en una gigantesca Guerra: De un lado ele enemigo nos trata de halar hacia los placeres vacíos y hacia la destrucción, y por el otro lado, Dios nos urge a que aceptemos Su oferta de paz y de una vida con propósito.
Recuerda, Jesús ya gano la Guerra. El es victorioso! Nosotros celebramos Su victoria en nuestras vidas cuando participamos en la Cena del Señor. Esta cena incluye tres símbolos: 

• El lavamiento de los pies (Lo cual simboliza nuestro compromiso de amor a los demás de la misma manera que Jesús nos ama),
• El pan ("Este pan es mi carne," Dijo Jesús, "la cual yo doy para que el mundo tenga vida," Juan 6:51, NIV), y
• El vino o jugo de uva ("El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna" Juan 6:54, NIV) 

Para ayudarnos a entender como Dios nos puede transformar en sus hijos, Jesús ilustró el proceso del bautismo para nosotros. El bautismo simboliza la muerte del yo y la resurrección a una nueva vida en Jesús. Los Adventistas del Séptimo Día practican el bautismo por inmersión para dar a entender que al ser sumergidos completamente en el agua llegamos a ser plenamente cubiertos por la gracia de Dios. A través del bautismo realmente nacemos de Nuevo en Jesús.
Vida eterna, paz, propósito, perdón, gracia transformadora, esperanza: Todo esto que el promete es nuestro, ya que El nos lo ofrece y nos muestra que podemos confiar en El para tener exactamente todo lo que nos promete. Acepte Sus dones, e inmediatamente llegará a ser una parte activa de Su familia, y El gozosamente le da la bienvenida.